EL CONDE DE UMBROMAN

Radio patio funcionando. ¿Cómo son los foreros?¿A qué saben, a que huelen, qué les gusta, que odian? Para hablar de nosotros mismos, mismamente
Responder
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.

EL CONDE DE UMBROMAN

Historia contada por capítulos

Capítulo I


El actual Conde de Umbromán era un joven de amplia cultura, poseedor de grandes conocimientos y enamorado de la arqueología, de ahí que gran parte de su vida la dedicara a visitar aquellos lugares en donde ésta tenía gran importancia debido a los descubrimientos y yacimientos arqueológicos. La gran mansión familiar, hoy en sus manos al ser único heredero y fallecer todos sus antepasados, estaba escrupulosamente cuidada y gobernada por un gran número de sirvientes. Era ésta un gran caserón, al que los locales llamaban “el palacio del Duque”, y que estaba en un promontorio que daba al mar en la comarca granadina conocida como el Peñasco Negro. Desde este promontorio un estrecho camino, cubierto a ambos lados de frondosos árboles, conducía a la playa, que al propio tiempo servía de desembarcadero de los pescadores de aquella zona al carecer de puerto de abrigo. Promontorio, playa y camino, eran propiedad del Conde, que jamás puso impedimento para su uso, lo cual le granjeó innumerables simpatías entre los habitantes de aquella pequeña aldea.

Desde hacía siglos, pues esta zona era un condado propiedad de los Umbromán desde la conocida como reconquista, a la llegada de la primavera se celebraba en el palacio un gran festejo, al que no solo se invitaba a los grandes terratenientes y principales de las zonas aledañas, sino a agricultores y pescadores de la zona. En el festejo, al margen de música, fuegos artificiales y espectáculos teatrales, una extraordinario ágape era servido con las mejores viandas que pueda imaginarse. Desde hacía varios años, ocho concretamente, tras el fallecimiento de los padres del joven Conde de Umbromán, y por orden de éste, la fiesta seguía celebrándose sin su presencia al estar viajando por medio mundo, pues una cita tan arraigada en la comarca no quiso que desapareciera.

Los asistentes echaban de menos su presencia, y más siendo un joven de gran belleza, lo que le hacía atractivo e interesante para las jóvenes casaderas, además de su reconocida inteligencia y grandes conocimientos artísticos y científicos, y su gran fortuna, que es obvio y justo lo reflejemos.

Como en los años anteriores aquel día de inicio de la primavera del año de 18**, la fiesta estuvo organizada, y a ella asistieron invitadas todas las familias de los terratenientes y principales junto con las familias menos poderosos en economía de pescadores y agricultores, y si aquellos, en especial las mujeres jóvenes y no tan jóvenes, lucían sus mejores galas, las de los menos poderosos no eran menos, así que el conjunto de todos ellos era un espectáculo digno de admiración. Este año, entre los diversos corrillos que se formaron tras el ágape y durante los festejos, se rumoreaba que el joven Conde había llegado desde el Medio Oriente tras un gran descubrimiento arqueológico, y que estaba en palacio.

Entre las jóvenes casaderas, no solo hijas de los terratenientes, sino en las de los pescadores y agricultores, existía cierto nerviosismo, pues esperaban ver al anfitrión tras ocho años de su ausencia. Las madres de todas ellas ponían mucho interés en que estuvieran muy acicaladas, por si eran ciertos los rumores y el Conde Umbromán hacía su presencia. Muchas esperanzas había de que un día pudiera fijarse en una joven de aquella comarca y formar una familia e hijos que heredaran toda la inmensa fortuna.

(Continuará)

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Umbroman
El Corazón Iniciado
Mensajes: 49102
Registrado: 16 May 2014 10:46

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Umbroman »

El Conde de Umbromán, volvía de Oriente Medio, con un turbante en la cabeza, y una cacerola llena de conchas marinas. El resto de su cuerpo estaba revestido de túnica granate, y las alforjas contenían chupetes de oro. Por calzado, usaba botas de montar. Su montura era un caballo percherón, cuyo nombre es Tiziano Ferro. Tiziano Ferro, antaño famoso por sus himnos patrios y canciones románticas, hubo sido convertido en jamelgo, por el hechizo de una bruja llamada Labefana, que en Italia causa estragos, si la miras a los ojos. Pero al llegar a la playa, sinceramente, Tiziano volvió en sí, dado que había culminado un ciclo ( el ciclo de superiores contra inferiores ), y ya, Tiziano había decidido no volver a compararse con Alejandro Sanz. Alejandro, fiel escudero de Umbromán, venía con su sonrisa típica turca, de quien monta a caballo, de pie. Alejandro hacía acrobacias y volteretas, pero también hubo sufrido transformaciones inesperadas, pues en Bizancio, o Turquía ( si lo prefieren ), trabó amistad con el Mago Brunellesci, quien le ofreció una bebida hecha a base de escaramujo, ortiga e incienso, que transtornaron al cantor, convirtiéndole en chimpancé.
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.

Capítulo II


En realidad el joven Duque de Umbromán hacía ya tres años que residía en su mansión, ocupaba la zona alta de la misma lugar del que no salía casi nunca, a excepción de alguna tarde al oscurecer, y tenía la orden expresa de que ningún sirviente dijera a nadie de su estancia allí, de saberse algún comentario sería despedido inmediatamente, y con la generosidad que eran considerados en sus emolumentos, nadie osaba incumplir el mandato. Sólo tenía contacto personal con tres de ellos, que le asistían en sus habitaciones en donde hacía toda su vida, incluso almuerzos y cenas, y vestía a la vista de estos sirvientes todo de negro, con un antifaz que le cubría todo el rostro, y sus manos siempre enguantadas en guantes de piel negra como toda la vestimenta. Se desconocía si tenía contacto con el exterior, ya que ni recibía correspondencia ni escribía nunca. Si salía a pasear al oscurecer el día, cosa que hacía de largo en largo, debido a la oscuridad que desde el caserón hasta la playa hacía peligrar el camino por lo estrecho y sinuoso, se acompañaba de dos jóvenes sirvientes portadores de antorchas, uno delante de él y otro detrás pero a cierta distancia. Bajaba hasta la arena y a veces se sentaba en una de las barcas de los pescadores allí varadas, y en completo silencio parecía meditar en ocasiones hasta más de una hora. Una vez consideraba volver a sus aposentos, sin mediar palabra, y siempre desde cierta distancia, con la mano indicaba el regreso a los sirvientes que, de nuevo, y en sentido contrario, caminaban hacia el caserón uno delante y el otro detrás por la empinada cuesta.

Este silencio que guardaba, este misterio de no tener contacto con casi nadie, ese enclaustramiento y el no tener nunca sus ventanales abiertos y no asomarse desde ellos, era lo que hacía que se desconociera, para el vecindario, que el Conde estaba allí, pero la murmuración de que ese año sí había viajado desde tierras lejanas para estar con todos ellos, era ya costumbre anual en cada fiesta y ágape tradicional de la entrada de la primavera, y este año no podía faltar. Los sirvientes, en especial los más importantes, eran interrogados por unos y otros, pero de éstos no salía palabra alguna, nunca decían ni sí ni no, sino que desconocían sobre lo que se les preguntaba, rogándoles que no los distrajeran de sus obligaciones.

Y ahora, mientras los invitados dan cuenta del excelente ágape, comentemos algo del joven Duque. Ya dijimos en el inicio de este relato que era poseedor de una vasta cultura. Estudiante en las mejores Universidades europeas y siempre con altísimas notas. Su carácter era excelente, abierto a todos, y siempre trataba a todo el mundo con mucho respeto sin importarle su condición o clase, igual escuchaba con suma atención al más humilde pescador como al terrateniente más rico del condado, al rector de una Universidad como al bedel o sirviente de la misma. Era generoso por naturaleza, de ahí que, al recibir la herencia familiar, donó en propiedad las tierras que algunos agricultores tenían en arriendo, lo que hizo que, en agradecimiento, en su mansión nunca faltaran los mejores frutos o las mejores piezas de aves criadas por los mismos o los productos del cerdo tan característicos de la zona, y los pescadores entregaban las mejores piezas de sus capturas. Creyente en su religión, donó una cantidad elevada de dinero para que la pequeña iglesia de la zona resplandeciera y asombrara a los visitantes. En definitiva, por su condición de gran respeto hacia todos y su generosa predisposición, las gentes lo tenían en una estima rozando la adoración.

En aquellas excavaciones, en especial por el cercano Oriente que normalmente acudía, tenía conquistados a todos por ese carácter afable tan destacado, y enamorado de la arqueología sus estudios y su afán en ampliar conocimientos le hacían un erudito tal que en todas ellas era solicitada su presencia. Tener al Conde de Umbromán entre ellos era satisfactorio, pues ante una duda sabía corresponder con máxima exactitud.

(Continuará)

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Umbroman
El Corazón Iniciado
Mensajes: 49102
Registrado: 16 May 2014 10:46

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Umbroman »

No es tan complicado. Ni tan sublime. Pero entiendo que vuesa merced intenta convencerse de que no es preciso compararse con otros artistas. o con otros agricultores, o con otros viajeros. Luego por tanto, usted baja de su pedestal, para ver con otros ojos, la vida. Sin importunarle las siete diferencias, que hay en cada retrato, en cada colegio, en cada barrio, en cada municipio, en cada reino...


Podría ahorrarse muchos sermones, si dijera claramente, lo que piensa.
En un solo párrafo.
Yo creo deducirlo:


<< Pensé que mi vida era más hermosa que cualquier otra trayectoria profesional o sentimental, o artística, o misionera. Pero de un tiempo a esta parte, prefiero deleitarme honradamente, en mis propios deberes, pues la vida es un milagro, que se ampara en el misterio de Ánimus y Ánima. La honradez aúna derechos y deberes, y la vida me pide que sea honrado. Y en esa honradez, lo sensato es esclarecer, pues profundizar demasiado, ¡ Podría hacerlo un demente ! Siguiendo a Nikola Tesla. Es decir que mis angustiosos versos, y mis acrobacias verbales, se han topado con la augusta Katy Perry Perroni. A la cuál no puedo retratar, por el momento, pues me está vedado mirarla a los ojos. >>
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.
Capítulo III

La fiesta de primavera que comentamos, ese año de 18** se prolongó hasta bien atardecido. La espera, por parte de los invitados, de ver en persona al Duque no obtuvo su fruto, porque no apareció en la misma. El baile estuvo animadísimo, y cosa extraña pues nunca había ocurrido, se formaron parejas entre la gente joven de los principales y terratenientes y jóvenes de la gente campesina y pescadora. Sebastián, que era el sirviente principal de la casa de Umbromán, miraba el acontecimiento muy satisfecho, y, por supuesto, guardando el gran secreto de que el Duque estaba en la mansión pero que no bajaría a celebrar con todos el acontecimiento como hacía ya tres años que no hacía.

Cuando la tarde fue oscureciendo todos se asomaron a la amplia terraza que daba al promontorio como una atalaya que mira al mar, y desde la playa se lanzaron fuegos artificiales que dieron el natural colorido de luces al atardecer como colofón al sarao y sacando de todas las gargantas los oes de admiración. Mas de repente observaron que como un extraño cortejo, descendiendo hasta la playa, unos portadores de teas encendidas caminaban lentamente y entre ellos una figura esbelta, cubierta con una capa comprobando que también iba enmascarada. Era el Conde que había decidido esa noche hacer su acostumbrado paseo.

Los rumores se extendieron, pues alguien dijo que tal figura, su porte, altura y severidad en el andar, eran los mismos que el joven Duque, y la miradas dejaron de elevarse al cielo para seguir viendo los fuegos artificiales y solo se fijaban en ella.

Al poco los fuegos terminaron, y rato más tarde los portadores de antorchas hicieron el recorrido al revés, caminando hacia el caserón, y ya no acompañaban a la figura que todos daban como bueno que fuera la del Conde de Umbromán.

Fue cuando los rumores se extendieron más y los sirvientes eran interrogados con más deseo de saber la verdad por parte de los invitados, aunque respuesta no recibían alguna. La terraza seguía llena de invitados, y muchos de ellos tenían la mirada puesta en el fondo del promontorio por si vieran la figura de capa negra y esbelta y la identificaran con más seguridad con el Duque, cuando, en el silencio de la noche, pues los fuegos ya dejaron de existir, se oyó un tremendo disparo. Por alguna razón desconocida todos se volvieron mirando a Sebastián, quien en su gesto más grave que le permitía, se apartó de los invitados para no ser interrogado, no obstante por su mente pasó la idea de ir hacia la playa para ver qué podía haber ocurrido, por un momento pensó que el Duque pudo verse asaltado y disparó contra el o los asaltantes, pero esto hubiera sido delatar a su amo, cosa que no podía consentir por el juramento prestado de que su presencia en la mansión nadie fuera de sus criados debiera conocer, pero por otra parte la idea de que hubiese sido atacado le produjo un gran pesar y una gran tribulación interna. Esperaré, se dijo, a que todos los invitados se hayan marchado, y quiera Dios que al Duque no le haya pasado nada. Entonces bajaré para comprobar lo ocurrido.

(Continuará)

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Katy Perry Perroni
preescolar
preescolar
Mensajes: 85
Registrado: 04 Feb 2018 00:04

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Katy Perry Perroni »

¿Es conde? ¿Es duque? Yo diría que no es noble siquiera.
El protagonista no da para más, fin de la historia.

Imagen

Es imposible mirarme a los ojos.
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

Katy Perry Perroni escribió:
10 Feb 2020 23:53
¿Es conde? ¿Es duque? Yo diría que no es noble siquiera.
El protagonista no da para más, fin de la historia.
Lo de fin de la historia ¿es una orden suya para que no siga con ella? y en caso de que lo sea ¿me podría explicar el motivo? De todas formas no la atenderé, muy duro soy yo para acatar órdenes, y sepa que el señor de Umbromán tenía el título de Conde por parte paterna y de Duque por parte materna. Si no le interesa la historia, lo cual me parece bien, no la siga leyendo, pero que no le guste no le da derecho a reclamar ni exigir que se deje en suspenso o que acabe cuando a usted le parezca bien. Lamento no atenderla, pero me ha parecido una petición fuera de lugar. Seguiré...

Saludos
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Katy Perry Perroni
preescolar
preescolar
Mensajes: 85
Registrado: 04 Feb 2018 00:04

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Katy Perry Perroni »

Akra-Leuke escribió: Lo de fin de la historia...
Usted no me entiende. :coffee:
Umbroman
El Corazón Iniciado
Mensajes: 49102
Registrado: 16 May 2014 10:46

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Umbroman »

Yo soy noble, en cuanto a comportamiento.
Pero también, ruin, en cuanto a apariencia se refiere.
Soy argentino, uruguasho, paraguasho, chileno y de la India.
Un poco chungo, a decir verdad. Pero Brahmán, al fin y al cabo. Un hombre libre.
Me llamo Umbromán, para variar un poco, con la terminología.
Pero me encanta vencer. Tanto en el Ajedrez, como en la vida misma.
Así, pues, no me ando con rodeos. Si he de sanear, saneo. Emulando a la empresa Reformas Usillos, en la película " El milagro de P. Tinto ".
¿ Humphrey Topera no es noble ? Ni conde, ni duque...
Seguramente.
Pero la serie televisada " Mi querido Klikowski ", era graciosa y divertida.
Casarse un argentino, medio polaco y judío, con una vasca de nombre Arrate...
Saúl decía que aquel pueblo ( Éibar ), fue de los primeros que se formaron en Europa. Cuna de la civilización.
Arrate... Y bien guapa que era.



Y ahí estaba, Humphrey Topera, ejerciendo de padre de Arrate, bajo el nombre de su personaje: Chomin Pérez de Oña.
Natural de Burgos, pero amante del pueblo Vasco.
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.
Capítulo IV

Una vez marcharon todos los invitados Sebastián interrogó a los sirvientes que acompañaron al Conde hasta la playa, indicándoles éstos que el señor, como tenía por costumbre y alejado de ellos, se sentó en una de las barcas varadas en la playa, indicándoles con un gesto que se marcharan de allí de inmediato con dirección a la mansión. Les preguntó si habían visto por allí merodeando a alguien, lo que negaron los sirvientes, salvo a los encargados de lanzar los fuegos de artificio que antes que ellos abandonaron el lugar camino de la casa.

No cabe duda que Sebastián se encontraba en un momento muy delicado. Era la primera vez que el Conde, tras bajar a dar su paseo por la playa, indicara a los sirvientes que se marcharan de allí, entre otras muchas cosas por lo escarpado del camino con el peligro de tropezar si se hacía en plena oscuridad, y el disparo que se oyó aun lo atemorizaba más, pero sabedor que el Conde no deseaba ser visto, salvo por los tres sirvientes autorizados, entre ellos él mismo, bajaría a la playa pero sólo acompañado de los otros dos que portarían las antorchas para bajar con menor dificultad. Y así ordenó que le acompañaran para ver si el Conde se encontraba en buenas condiciones, conocer qué había pasado y, en todo lugar, pedir perdón a su señor si no los necesitaba por la libertad tomada de bajar sin su permiso.

Así se hizo, y los tres sirvientes fueron bajando mientras miraban atentamente si por casualidad el Conde estuviese bajo algún árbol de los que rodeaban el camino, quizás allí sentado en su normal tiempo de meditación.

Llegados a la playa miraron por todas partes y no vieron rastro de él. La playa no mostraba señal rara alguna, el mar en completa calma y la luna, que en momentos salía tras de unas nubes que la ocultaban, ofrecía la suficiente claridad para ver que por las inmediaciones nada se movía. Sebastián en primer término, y con la ayuda de la luz de las antorchas, fue mirando una por una las pequeñas embarcaciones varadas en la arena, eran unos siete u ocho que miró detenidamente, hasta que en una de ellas vio la figura de un hombre acostado en su interior. Era el Conde, no cabía la menor duda, sin embargo estaba inerte. Sebastián notó en su pecho como un dolor, pues entendió perfectamente que el Conde no haciendo movimiento alguno, o estaba malherido o muerto. Efectivamente, acercándose con mucha cautela no se ofendiera su amo al no haber sido llamado, comprobó la triste realidad, el Conde estaba muerto, se había pegado un tiro en la sien de la que había manado mucha sangre, en su mano derecha tenía una pistola y en la izquierda una especie de sobre.

Cerciorado totalmente de la dolorosa situación, y aunque deseoso de llevar el cadáver de su joven amo a la casa, consideró que lo que debía hacer es ponerlo en conocimiento de las autoridades, no tocar nada, y así ordeno a uno de sus acompañantes marchara a la casa y sin dar excesiva comunicación al resto de la servidumbre se desplazara alguno de ellos hasta la población y lo comunicara al retén de la policía.

Todos los trámites siguientes no considero oportuno redactarlos, solo diré que el Conde tenía en su mano izquierda un sobre dirigido al Juez.

(Continuará)
Última edición por Akra-Leuke el 11 Feb 2020 23:37, editado 2 veces en total.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Umbroman
El Corazón Iniciado
Mensajes: 49102
Registrado: 16 May 2014 10:46

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Umbroman »

Entonces, tú lo que quieres, es que me suicide.
Bueno, no eres el primero que me manda a freír espárragos.
También está lleno de odio, el Foro de la Puta Locura de Torbe.
Si al final, el odio es tan humano como las castañuelas.
O como el turrón de Xixona.
¿ Nunca lo has odiado, después de una gran diarrea, vejestorio ?
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.
Capítulo V

La noticia de la muerte del Conde de Umbromán supuso un duro golpe para todos los vecinos de aquella pequeña comarca granadina, pues como ya dijimos gozaba de una inmensa simpatía, por su carácter afable y su condición generosa. Su juventud y sus grandes conocimientos culturales también influyeron, pues se iba el mejor ciudadano que entre ellos había. Nadie recordaba un mal gesto de él, sino todo lo contrario, siempre dispuesto a escuchar a todos y a favorecer a los necesitados. Para aquellas gentes, a los campesinos o pescadores, o los terratenientes de la localidad, en sus mentes no cabía la idea del suicidio, no creyeron razón o motivo para la misma, pero a las autoridades, que gustosamente lo hubieran ocultado, les fue imposible darle otro sentido a su muerte como un atentado hacia su persona pues hubiesen creado un problema mayor y una falsedad en la que no debían incurrir.

El sepelio fue impresionante. Fue llevado a hombros, turnándose hombres de toda condición, desde la parroquia hasta el cementerio donde sus restos descansarían en el panteón familiar y durante muchos años el luto en la vestimenta de hombres y mujeres fue llevado como si de un familiar se tratase, de la manera más natural, y no es porque todos le debían algo, una ayuda, un gesto amistoso, sino que de verdad había hacia un enorme respeto y cariño.

Como hemos comentado el joven Conde tenía en su mano, al morir, un sobre que estaba dirigido al Juez. Dentro de él habían otros dos sobres cerrados, en uno su última voluntad, y en el otro una explicación de su acto que resultó para el Juez sobrecogedora.

En su última voluntad deseaba que todas sus propiedades fuesen vendidas; que una parte de la misma fuera distribuida entre sus servidores, dejando claramente la cantidad a entregar a cada uno según los años a su servicio y el cargo dentro de su casa, así como otras ayudas a las familias más necesitadas de la comarca. Otra cantidad para la parroquia, con la petición de que anualmente le fuese oficiada una misa en sufragio de su alma, y en petición a su Dios para que le perdonara por el hecho de quitarse la vida. La otra parte deseaba se dedicase a la investigación de una enfermedad que más tarde diremos. La fortuna era inmensa, y los albaceas destinados por el mismo para el control de la venta de bienes y distribución de la riqueza, era el propio Juez, el párroco, el principal de los terratenientes locales y uno de sus más predilectos vecinos, Juan Cuevas, el pescador.

Por parte del municipio se dedicó una mes de luto, y que la principal plaza de la villa llevase su nombre. Alguien expuso la idea de que en ella se le levantase un monumento por suscripción popular, y así fue aceptada.

Pero el motivo de quitarse la vida, un hombre tan joven, poseedor de una gran fortuna, apreciado de todos y admirado por las mujeres jóvenes con la idea de verse alguna de ellas favorecida como su esposa, solo lo supo el Juez en aquellos momentos, otorgándole el finado la posibilidad de explicarlo pasados los veinte años de su muerte, y así se dio a conocer en el año de 18** cuando esos veinte años se cumplieron.

(Continuará)

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Katy Perry Perroni
preescolar
preescolar
Mensajes: 85
Registrado: 04 Feb 2018 00:04

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Katy Perry Perroni »

[El escritor no ha podido soportar las críticas y ha asesinado al conde duque -suicide. Aun así, la historia continúa]...
Umbroman escribió: Yo soy noble, en cuanto a comportamiento.
Pero también, ruin, en cuanto a apariencia se refiere.
O viceversa, a saber. Entendiste el sentido de noble.
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

Katy Perry Perroni escribió:
11 Feb 2020 19:19
Akra-Leuke escribió: Lo de fin de la historia...
Usted no me entiende.

Para ser entendido por el otro no hay mejor sistema que ser claro en lo que se dice, y si además se desarrolla ampliamente la idea, miel sobre hojuelas. Lo de jugar a las adivinanzas pues como que no, es una pérdida de tiempo, buena para el que guste, inútil para el que no, como es mi caso. Por lo tanto no se trataba de que no la entendiera, sino que usted no se explicó debidamente para tal fin, cosa que en cualquier momento, si lo desea, puede rectificar.

Saludos.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.
Capítulo VI

A los veinte años de aquel trágico suceso, y tal como había solicitado el Conde de Umbromán al Juez, la carta enviada a éste por el finado donde explicaba sus razones, debiera ser leída públicamente para que todo el mundo supiera el motivo de quitarse la vida en plena juventud, en pleno dominio de sus facultades mentales, y con un patrimonio que divido en una de sus partes entre el vecindario a tanta gente ayudó.

El Juez, que ya estaba cerca de los setenta años, ya que a la muerte del Conde y su amigo rondaba los cincuenta, convino con el párroco que fuera leído en la propia iglesia parroquial tras la misa que cada año se celebraba en su memoria, además de ser el lugar con más cabida de la pequeña población.

Ese día, que se decidió por ambas partes coincidiera en domingo para que la asistencia fuera masiva, amaneció radiante al ser el inicio de la primavera. La iglesia presentaba un lleno total, acudieron a ella gentes que nunca o casi nunca la pisaron, salvo en bodas, bautizos o defunciones, pero el motivo de aquel día era lo suficientemente interesante para dejar de acudir. No cabía, como suele decirse, un alma, y la misa tuvo ese día un carácter de más recogimiento. El oficiante leyó un breve pero sentido sermón donde como cada año se destacaba las muchas cualidades del Conde, rogando a los fieles rezaran por su alma y para que Dios le hubiese perdonado el triste acto de quitarse la vida y le hubiese dejado entrar en su reino de los cielos.

Terminada la misa el Juez se dirigió a los asistentes explicándoles la parte de ese acto que comenzaba, cosa ya conocida por todos pues fue debidamente anunciada. El silencio fue total, y las miradas hacia el Juez estaban todas dirigidas. Éste, tras una pausa, desplegó la carta que en su día el Conde le dirigiera, y comenzó a leer.

“Mi muy estimado y querido amigo don Juan del T****, Juez de este distrito: Le hago dueño de este escrito donde reconozco que en pleno dominio de mis facultades mentales, y tras una larguísima meditación, mi vida la entrego a Dios Nuestro Señor, siendo yo mismo el autor de mi muerte, por lo que no será necesaria investigación alguna, y con el ruego de que la publicidad sea mínima o ninguna. En el otro sobre que acompaño indico mi última voluntad respecto a mis bienes, del cual usted mismo, junto a los otros nombres que allí dejo escritos, será albacea.

Esta carta donde explico los motivos para tal decisión, deberá ser leída pasados veinte años que deseo siga en vida, o que lo haga, en su defecto, persona que usted mismo designe y siempre en la fecha que deseo. Deberá ser leída en nuestra querida comarca, y que todos los vecinos que en ella vivan entonces, me hayan conocido o no, sepan la verdad de mi acto, que seguramente haya tenido muchas interpretaciones.

Pues bien, aquí doy comienzo a mi pequeña historia: ...

(Seguirá)

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.

Nota. El siguiente capítulo, que será el último de la serie, será colocado mañana viernes o el sábado próximo como muy tarde. En él conoceremos el verdadero motivo por el cual el Conde de Umbromán se quitó la vida.

Gracias.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Avatar de Usuario
Akra-Leuke
Doctorado
Doctorado
Mensajes: 1959
Registrado: 27 Jun 2018 18:51
Contactar:

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Akra-Leuke »

.

(Continuación de la carta escrita al Juez y que era leída, en el tiempo acordado, delante de la población por parte del propio Juez)

Como amante de la arqueología he visitado la mayor parte de los yacimientos arqueológicos de la zona del mundo para mí más interesante como es Oriente Medio, y, cristiano como lo soy, me resultó muy agradable la invitación que me hizo el arqueólogo Mr. Hy**** de la universidad alemana de Hide**** que estaba investigando acerca de un descubrimiento localizado cerca de Jerusalén por si pertenecía a la vivienda de uno de los apóstoles de Nuestro Señor Jesucristo donde se cree se celebró la última cena, en la que, como usted debe saber, se instituyó la sagrada eucaristía.

Durante aquellos días, hace ya ocho años, en mis viajes desde el hotel al yacimiento, me llamó poderosamente la atención un hombre que vivía cerca de la misma pero muy aislado, solitario y en una pequeñísima y pobre choza. Algunos de los empleados de Mr. Hy*** se desplazaban donde ese hombre estaba y observé que le dejaban víveres pero sin acercarse a él, lo hacían desde lejos. Quise enterarme de quién era y el porqué de su soledad y la dejada de víveres en lugar alejado de donde estaba, y en la información que me dieron era que padecía la enfermedad bíblica y tan temida de la lepra.

Quizás, lo reconozco, padecí de cierta vanidad y no creí que, aun creyéndola todos como altamente contagiosa, a mi pudiera afectarme, por mi juventud y excelente salud, si me acercaba a hablar con él, y es que esa soledad y aislamiento suyo me conmovió, pensé que si otro humano, ante su desgracia, se acercase y platicase un rato con él podría sentirse feliz, además de ofrecerle, como era mi intención, la posibilidad de que le ofrecieran mejores alimentos que yo costearía, así como algún cuidado médico si algún galeno se ofrecía a visitarlo.

Pese a los consejos recibidos de gran parte de la expedición de no acercarme a él, el caso es que lo hice. El hombre, al verme tan cerca, lo primero que hizo fue ocultarse, sin embargo al hablarle yo y decirle que deseaba mantener con él una conversación, salió de su cochambrosa vivienda y sentado sobre una gran piedra tímidamente aceptó que hablásemos.

La conversación, al principio, comenzó algo anodina, pero poco a poco fue tomando confianza y me relató su triste vida, pues padre de cinco hijos, dos varones y tres hembras, y viviendo aún su esposa, de todos ellos fue abandonado por la enfermedad, y mientras me narraba como eran todos ellos, en su cara vi resplandecer felicidad y de sus vidriosos ojos salir unas lágrimas. Pese a ser hombre rico, allí lo dejaron en total abandono, nunca le visitaron y su dolor era tan inmenso como inmenso era el amor que hacia ellos aún sentía. Ciertamente me conmovió la ternura con que los nombraba.

Me pidió que no lo visitase más, pues era consciente y resignado del natural abandono de todos, y que me estaba muy agradecido de mi visita, pues ya hacía años que no cruzaba palabra alguna con ser humano.

Me levanté para marchar a la excavación y le tendí la mano para estrechar la suya, cosa que él renunció, mirándome como muy extrañado por mi gesto de simpatía; insistí varias veces y al final, tímidamente, alargó la suya hacia mí y entre mis manos la estreché, y es más, y entonces si le noté como despavorido, le di un abrazo afectuoso y le dije que si era creyente en Dios en él confiara, pues así jamás se encontraría solo.

No se puede usted imaginar, al enterarse de mi visita, el revuelo que se desató en toda la expedición del yacimiento, creyéndome un loco por mi conducta y notando que me rehuían. Tal es así que pensé mejor abandonarla por un tiempo y regresar a mi casa para reflexionar de qué manera podría yo contribuir para que esta maldita enfermedad tuviese cura.

Y no se puede imaginar usted, mi querido amigo y Juez, lo que yo sentí cuando al poco tiempo observé en mis manos, y en mi cara especialmente, la señal del contagio. Es cuando decidí dejar de contactar con el mundo, me horrorizaba el pensar que mi cara se desfiguraría como la cara de aquel pobre hombre al que estreché con el fin de consolarlo, y es cuando tomé la idea de tapar mi rostro con un gran antifaz y mis manos tenerlas enguantadas para que mis sirvientes no pudieran verme ni contagiarse. Mi muy querido sirviente Sebastián era el único que, si bien no sabía la verdad, la intuía, ya que tenía orden de que mis ropas fueran, sin que nadie más lo supiera, quemadas, así que semanalmente cambiaba mis ropas y éstas eran destruidas por el fuego. Me consta que el bueno de Sebastián jamás dijo nada, y cumplió fielmente y con lealtad lo ordenado. Las órdenes ya se las daba, desde hace tiempo, tras un biombo.

Aunque en mi casa se seguía ofreciendo cada año la fiesta de primavera que desde tiempos muy atrás se celebraba, yo la vivía encerrado en mis habitaciones, oyendo la alegría de los invitados, la música, los fuegos artificiales… y comprobando como cada día yo me iba desfigurando más.

Mi querido amigo, no creas que me quité la vida por vanidad al ver mi estado que se deterioraba con una rapidez que me asustaba, ni por cobardía; lo hice pensando que podría ser la causa de que otras personas, mis sirvientes por ejemplo, se contagiasen. Sé que hoy por hoy no hay cura, pero en mi testamento dejo la mitad de mis bienes para que se investigue en su curación, y si hay personas en mi misma situación, se cree algún lugar de asilo en donde sean acogidas y atendidas y no verse en el aislamiento de aquel hombre de Jerusalén, o el aislamiento en el que yo mismo me creé.

Que el buen Dios se apiade de mí.

El Conde de Umbromán.
FIN DE LA HISTORIA
.

.
Te invito a visitar mi blog, pincha sobre:
https://la-imprenta-de-ayer.webnode.es
Umbroman
El Corazón Iniciado
Mensajes: 49102
Registrado: 16 May 2014 10:46

Re: EL CONDE DE UMBROMAN

Mensaje por Umbroman »

Alacrán Leuke, como los legionarios: Una máquina de amar y de matar.


( Continuaré... )


Érase una vez, que se era, un pequeño Alacant que decíase " la mejor tierra del mundo ".
Pero necesitaba matar a otras tierras, para seguir siendo la mejor.
Por eso, se hizo legionario, bajo la batuta de Arturo Pérez-Reverte.
Legionario, por el honor de sí mismo. Mercenario, a sueldo de sí mismo.
Y así, escaparía del abismo, de su incipiente narcisismo.


Fin de la historia.



¡ Qué guapo soy ! ( Solía oírse en Palacio ).
Responder