Hecho de menos.....

Radio patio funcionando. ¿Cómo son los foreros?¿A qué saben, a que huelen, qué les gusta, que odian? Para hablar de nosotros mismos, mismamente
Caima
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Mensajepor Caima » 19 Mar 2007 19:27

Pues yo echo mucho de menos a mi padre :(
Keko
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Mensajepor Keko » 20 Mar 2007 11:16

Roxy escribió:que flor keko??


La flor...del a firma de Sussana..que no cae..que no cae... :roll:
Nacho
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Mensajepor Nacho » 20 Mar 2007 12:30

Y este tio, por que ha abierto un tema repetido? sera para ponerlo con H? :twisted:
Los hombres no dejan de enamorarse cuando envejecen. Envejecen cuando dejan de enamorarse.
Keko
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Mensajepor Keko » 20 Mar 2007 12:33

Anda...existia??..jajaja
que caraja¡¡
Tyrell
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Mensajepor Tyrell » 05 Oct 2007 14:28

Hace 7 años que lo hecho de menos, se fué tal y como dijo que lo haría: "Un día me acostaré féliz de la vida y a la mañana siguiente ya no despertaré". Lo llamé por teléfono la noche en que nos dejó: - "Qué alegría oírte, hombre de Shanghai, veo que no te olvidas de este pobre viejo" -. Me llamaba hombre de Shanghai porque por lo visto, un día, siendo yo niño de 8 años, me sorprendió imitándole y haciendole burla a sus espaldas sobre su torpe forma de subir las escaleras de casa. Yo llevaba unos pantalos flojos y que me venían grandes para lo delgado y escuchumizado que era, dándome aspecto de chino. Siempre me percaté de que cuando él hablaba todos los demás nos callábamos y escuchábamos, con devoción estudiabas y analizabas el significado de sus palabras, sus contenidos y posibles interpretaciones, su sintaxis. Veía la admiración y el respeto en los rostros de todos nosotros. Hablaba la sabiduría de la vida.
Era cojo, o había quedado cojo, más bien, un obús bien tirado le había llenado de metralla los huesos, un balazo atravesado su brazo idquierdo de parte a parte, en tiempos de la guerra. Cada paso que él daba era un universo de sufrimiento, pero siempre lo recuerdo con su sonrisa, su puro en la comisura derecha de los labios, mordiéndolo, unas veces con densas nubes de humo intoxicándolo todo y otras apagado.
Sentí orgulloso el peso de su caja en mi hombro cuando lo llevamos al eterno descanso. Me llamó la atención en su entierro la variada y gran cantidad de gente que había acudido a despedirlo: generales y políticos, drogadictos y marginales, gente del campo, de la universidad, ex-prostitutas. Todos parecían haberse dado cita allí.
También pensé que yo iba a estar hundido y destrozado, al fin y al cabo también me había cogido por sorpresa, aún conociéndolo bien, y sin embargo me sentía entero, no obstante no tardé en darme cuenta que aquél impacto había sido por debajo de la línea de flotación. Sí, de esos que no se ven, ni se oyen, pareces no sentirlos, pero forman un boquete en el casco por el que entra agua a raudales. Uno no lo siente hasta que al cabo de algún tiempo nota un peso excesivo, que le cuesta andar y navegar, se va escorando, hay que estar atentos.
Recuerdo que me había dicho que la muerte no existía, por la sencilla razón de que la muerte es la no existencia en si, que era un concepto sin sentido. Sólo existe para los que quedan vivos, para esos sí existe. al privarlos de seres amados, sienten pena de si mismos por el vacío de los que se van.
Hecho de menos el ruído del arrastrar de su pie, de su bastón de ébano, que se lo había traído uno de sus hijos, de Africa, nuestras conversaciones y reflexiones con las estrellas y castaños como techo.
A veces me pregunto si quedarán muchos tipos como él, tipos de mirada limpia, honesta, sincera, tipos ante los que sacar el sombrero, para los que estrechar la mano significa más que mil papeles firmados por mil notarios, y el honor, el deber y la dignidad son algo más que palabras en el diccionario.
Seguiré echándolo de menos, hasta que entre las sinapsis de mis neuronas se acumulen partículas amieloides provocándome alzheimer, demencia y desmemoria. O sabe dios qué.
Doy gracias al destino por haber sido generoso conmigo hasta este momento, (que en 3 segundos ya no se sabe) y haberme premiado con su compañía. También se las doy en su nombre, tenía 88 años.
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Mensajepor Sol » 05 Oct 2007 16:16

A ese tipo de persona, yo les llamo sabios. Tienes suerte de haberlo conocido. Precioso texto Tyrell, me ha llenado no sabes cuanto. Como siempre, un placer leerte. :be:
Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.
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Mensajepor Cutxi3 » 05 Oct 2007 16:29

Sí, existe todavía este tipo de personas que hace que te sientas pequeña su lado por la sabiduría y bondad que derrocha; pero que te transmite tal energía que eres capaz de sentirte grande por tener el privilegio de empaparte de su "filosofia de la vida". Has sido un afortunado Tyrell, por haberle tenido cerca y haber aprovechado su sapiencia. :roll:
Cuando señales a alguien con el dedo, recuerda que los otros tres te están señalando a tí.

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