Historias de mis libros.

Avatar de Usuario
Vipor
Licenciado
Licenciado
Mensajes: 605
Registrado: 11 Jun 2012 19:51
Ubicación: En la piltra

Historias de mis libros.

Mensajepor Vipor » 29 Ene 2013 20:25

Nací y crecí en una familia modesta en la que no había libros. El primero que leí, y que apenas recuerdo, era, más que un libro, una de esas publicaciones, entre fascículo y libro, de formato idéntico a la colección de novelas policíacas que Bruguera comercializó en torno a 1980, y similar a los viejos folletones de principios del silo XX en que se publicaron por capítulos numerosas obras literarias a las que la posteridad ha reconocido una calidad muy notable. Dickens, por ejemplo, Conan Doyle, y tantos otros publicaron en aquel formato muchos de sus títulos. Eran aquellos folletones que, con frecuencia, albergaban un puñado de relatos o trabajos acerca de temas dispersos u homogéneos, un formato muy similar a revistas como 'Tiempo de Historia' o 'Historia y vida', que ni siquiera sé si sobreviven actualmente.

Bien, pues fue uno de aquellos folletones compactos y gruesos lo primero que leí en casa. Lo encontré un día cualquiera revolviendo trastos domésticos en un viejo baúl, seguramente heredado por mi madre, y lleno de un variopinto revoltijo de cachivaches.

No recuerdo nada del contenido de aquella primera lectura. Yo debía tener ocho o nueve años. Pero guardo una placentera sensación de aquella iniciación en la, digamos, lectura para adultos. Porque aquel libro-folletón apenas tenía alguna ilustración, su texto era apretado y denso como el de los libros que conocí con posterioridad.

Por aquella época empezaron los Reyes Magos a regalarme libros infantiles. Recuerdo bien aquellos 'Cuentos de Marujita", un volumen que leí varias veces, y que agrupaba cosa de una docena de animados cuentos impresos en letra de buen tamaño, por aquello de estar destinados a niños. Los relatos eran ampliamente ingenuos, claro está.

También por entonces, seguramente ya con 10 años, los magos me regalaron varios ejemplares de aquella Colección Historias que publicaba la Editorial Molino. Recuerdo el volumen sobre Juana de Arco, y otros títulos que he olvidado. Aparecieron igualmente un par de biografías para jovencitos. Una fue sobre Felipe II, naturalmente preñada de la grandeza del imperio y tal y tal. La otra historiaba a Cervantes. No recuerdo cuál era la editorial.

Enseguida, y ya metido en pleno bachillerato, que en aquella época (años 56-57, ay) se iniciaba a los diez años, se me presentó la primera ocasión para elegir un libro, para pedirlo en casa, para desear comprarlo. No abundaba el dinero en casa y, aunque mi padre estimulaba mis estudios, se resistió a adquirir aquel primer volumen. Se trataba de un dineral, y mi madrese resistió todavía más. Lo conseguí: fue mi primer Quijote, y lo cierto es que fue caro, 125 pelas de la época, poco menos que un pastón. Era de la Editorial Sopena. Todavía lo conservo, con esas tapas azules rígidas con letras doradas. Un consistente ejemplar.

Me voy, pero volveré. ¿Se animan Vds. a contar sus andanzas con los libros?
El hombre no ha construído nada más duradero que un libro.
Avatar de Usuario
aguamarina
Sabio
Sabio
Mensajes: 5343
Registrado: 12 Oct 2012 15:30

Re: Historias de mis libros.

Mensajepor aguamarina » 29 Ene 2013 21:01

Pocas veces he leído tanto como aquel verano de mis doce años. El artífice fue una operación para corregir un defecto en ambos pies, que me obligó a pasar dos meses con las piernas enyesadas. Para que el tiempo transcurriera lo más agradablemente posible para mí, mis padres me concedieron el derecho de pedirles tantos libros como quisiera. Invitaron, además, a algunas de mis amiguitas del colegio a pasar unos días con nosotros.

Así fue como me entregué a la lectura de las novelas de Enid Blyton, además de algunos libros de Editorial Juventud, y así fue como ni sentí las escayolas. Ya había descubierto no hacía mucho a esta escritora, y sus obras me parecían lo bastante refrescantes como para ser un buen sustitutivo de la playa. Sin embargo, la lectura consiguió algo más, porque conservo de aquellas vacaciones de verano un recuerdo tan agradable que podría decir sin temor a equivocarme que fueron de las mejores que he pasado en mi vida. Recostada en una hamaca, devoraba un libro tras otro.

Imagino que la gente pensaría que leía para compensar carencias, pero no fue así. Los que ven en la lectura una huida hacia delante, se equivocan. Leer no es ninguna huida, sino una forma de encontrarse frente a frente con la realidad. Y en aquel verano, mi realidad fue encontrar en la lectura una pasión que me acompañaría a lo largo de los años.

De hecho, ya la había encontrado. Los libros me gustaban desde mucho antes. Gran parte de mi afición a la lectura se la debo a un pariente, primo de mi madre, al que los Reyes Magos pasaban dejando todos los años un libro para mí.
Avatar de Usuario
Vipor
Licenciado
Licenciado
Mensajes: 605
Registrado: 11 Jun 2012 19:51
Ubicación: En la piltra

Re: Historias de mis libros.

Mensajepor Vipor » 30 Ene 2013 00:25

De nada, preciosa.
El hombre no ha construído nada más duradero que un libro.
Avatar de Usuario
Vipor
Licenciado
Licenciado
Mensajes: 605
Registrado: 11 Jun 2012 19:51
Ubicación: En la piltra

Re: Historias de mis libros.

Mensajepor Vipor » 30 Ene 2013 01:29

Aquel primer Quijote en mi vida de estudiantillo de 12 años fue, si la memoria no me putea, mi única compra libresca hasta la adolescencia. No recuerdo haber adquirido otros volúmenes.

Entraron otros ejemplares en casa, eso sí, creo que todos regalo de los magos de oriente. Cada año caían un par de ellos más, pero no recuerdo títulos. Ni uno. Quizá la memoria se ha atornillado en los primeros obsequios y arrumbado los que siguieron. Lo que sí recuerdo perfectamente fue el día en que se destapó el papelón de los regalos orientales. Yo debía tener 14 años cuando, un 6 de enero, mi madre nos acompañó a mi hermano menor y a mí al dormitorio conyugal para enseñar a mi padre, que dormía hasta tarde porque trabajaba hasta las 3 ó 4 de la madrugada, los regalos, libros inclusive. En cierto momento, y advirtiendo ella que mi hermano y yo estábamos algo envarados y fingiendo apenas un entusiasmo cutre, dejó caer a nuestras espaldas: Me parece que éstos dos ya saben lo de los Reyes Magos. Asentí torpemente con un gesto, y supongo que también mi hermano. Mi padre aceptó la nueva situación, claro está, y ahí terminó la farsa de los magos de oriente en aquel hogar. ¡Hasta mis catorce años duró aquella pamema! Siempre he sido torpemente tímido para hablar por derecho y ser espontáneo. Por suerte, y dado que mi padre era tan bobo como nosotros, mi madre solventó con cuatro palabras aquel sinsentido de años y años de disimulos y entusiasmos fingidos.

Tuve que marchar a estudiar a Madrid, interno en un colegio, para despertar un poco a la lectura y los libros. Era 1961, mis 15 años de edad, y creo recordar que disponía de 400 pesetas al mes para gastos personales. Si la memoria no me confunde, destinaba un 60-70% de aquel dinero a libros. Un hito especial para mí fue la adquisición de las obras completas de Shakespeare en una elegante edición de Aguilar, uno de aquellos tomos encuadernados en piel y compuestos en papel biblia. Un verdadero capricho, originado por el fetichismo hacia la gran literatura, que me costó 375 pelas, un mes entero de salario estudiantil. Digamos que ya entonces, como hoy, yo pasaba semanas sin pisar un bar. Y, como con las chicas era torpe como pocos, apenas gastaba un céntimo más allá de algún cine de sesión continua.

En aquella época compraba novelas de las colecciones Reno y Plaza, ambas de Plaza & Janés. Por ejemplo, 'Sinuhé el egipcio', de Mika Waltari, o 'Cuerpos y almas', de Maxence van der Mersch, un novelón por entonces célebre por contener crudos episodios de la vida de prácticas estudiantiles de unos supuestos futuros médicos.

Por entonces ya existía la Editorial Austral, con su por aquellos años colección de bandera, la Colección Austral, libros clásicos y baratos con un diseño de portadas inconfundible. Uno de los que adquirí fue 'Ética a Nicomaco', conocido texto de Aristóteles de cuya lectura no recuerdo ni una palabra, pero que me dejó un delicioso sedimento animico, casi como la maravillosa impronta musical de una espléndida sinfonía intelectual. Recuérdenme que un día de éstos busque y relea un ejemplar de esa obra. Esta vez me defraudará, el recuerdo idealizado suele superar a la realidad.

Mañana más. Que, como apunta voy a ir, este tema sugiere muchas actitudes, momentos personales pintorescos o decisivos, y vida intelectual esencial para algunos.
El hombre no ha construído nada más duradero que un libro.
Avatar de Usuario
Gloria
En compañía de lobos
En compañía de lobos
Mensajes: 26854
Registrado: 07 Oct 2012 01:07

Re: Historias de mis libros.

Mensajepor Gloria » 01 Feb 2013 11:00

Durante todo el año mi madre iba comprando libros, cuentos, novelitas, etc, que encontraba a buen precio, entonces su bolsillo tenía lo justito, y que le parecían interesantes. Algunos, lógicamente nos iba dando, pero lo mejor de lo mejor, era el día de Reyes. Con todos ellos, y sin envolver, hacía una torre, o dos, o tres, y ahí nos los encontrábamos por la mañana. No recuerdo el resto de los juguetes, pero sí las torres de libros. Somos tres hermanos, los libros eran para los tres, pero yo siempre los sentí más míos, como algo más para mí.

Ahora mi hijo, por supuesto tiene su torre de libros sin envolver la mañana de Reyes.

Imagen
Avatar de Usuario
Gloria
En compañía de lobos
En compañía de lobos
Mensajes: 26854
Registrado: 07 Oct 2012 01:07

Re: Historias de mis libros.

Mensajepor Gloria » 01 Feb 2013 11:00

Durante todo el año mi madre iba comprando libros, cuentos, novelitas, etc, que encontraba a buen precio, entonces su bolsillo tenía lo justito, y que le parecían interesantes. Algunos, lógicamente nos iba dando, pero lo mejor de lo mejor, era el día de Reyes. Con todos ellos, y sin envolver, hacía una torre, o dos, o tres, y ahí nos los encontrábamos por la mañana. No recuerdo el resto de los juguetes, pero sí las torres de libros. Somos tres hermanos, los libros eran para los tres, pero yo siempre los sentí más míos, como algo más para mí.

Ahora mi hijo, por supuesto tiene su torre de libros sin envolver la mañana de Reyes.

Imagen

Volver a “Cine, Musica, Arte, Fotografía y todo lo de literatura que no encuentres allí.”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados