ERRORES EN EL CINE

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El Postiguet
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ERRORES EN EL CINE

Mensajepor El Postiguet » 06 Oct 2015 23:01

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¿Gustan ustedes del cine o del séptimo arte como se le ha denominado? Yo, sí. Pero soy muy exigente. De cualquier film lo primero que exijo es una excelente interpretación. Que los actores me transmitan las emociones que, supuestamente, quieren transmitir. También la fotografía. Una buena toma, el movimiento de la cámara, el recrearse en tal o cual punto, puede ser definitivo para que la escena nos transmita veracidad; la cámara influye positiva o negativamente en el trabajo del actor. Ambos deben complementarse.

La música ya no lo es tan importante para mí, porque como amante de la libertad en todos los órdenes, la música puede influir, y de hecho influye en el espectador poco exigente y nada crítico. Una música hábilmente interpretada, elevando o bajando su intensidad, puede cambiar el significado de la acción; pero por supuesto también la valoro aunque en un plano inferior y, solamente si no es influyente, sino que está ahí incrustada como un complemento no distorsionante.

Y ahora vayamos a la dirección. El Director es importantísimo si su labor va encaminada a que todas las partes que intervienen no desentonen. Si es Director creador de la obra y de su trama, debe tener la capacidad necesaria para llevarnos a su territorio, donde él, como maestro de ceremonias, hará cuanto crea oportuno para salir airoso y que su idea sea transmitida al espectador por todo el conjunto. En resumen, que suya es la responsabilidad para que argumento, interpretación, fotografía y música caminen en el mismo sentido.

Pero sea Director autor de la obra que filma, o bien Director para llevar a la pantalla obras ajenas, debe reparar en todo, hasta en los detalles aparentemente menos significativos. Hay Directores de renombrada fama que, para un espectador exigente, meticuloso y perfeccionista, cometen fallos imperdonables. Veamos algunos:

En Titanic el actor DiCaprio en una escena tira al mar una colilla de un cigarrillo donde claramente se ve que es con filtro. En la época del hundimiento del Titanic, los cigarrillos con filtro incorporado no existían.

Hablando de fumar, en la película “Gladiator” se fuma, o sea, catorce siglos antes de que en Europa se conociese el tabaco importado desde el llamado Nuevo Mundo.

Hay otra escena en “Titanic” donde Rose, la protagonista, bromea sobre Freud y la longitud del pene. Sobre este tema el famoso médico austriaco no publicó nada hasta el año 1920. Otro grave error.

En esta misma película vemos la estatua neoyorkina de la Libertad pintada de verde. Nuevo error, porque en 1912 era de color marrón. La colosal estatua fue pintada de verde en 1921.

Retornando a “Gladiator”, las torres, cúpulas y villas que aparecen en lo que pretende ser Roma son de estilo medieval, y no del estilo del siglo II donde la historia transcurre.

En la película “Alejandro Magno” aparece el Faro de Alejandría. Otra imprecisión, porque ese faro se construyó después del 282 a.C. en el que está ambientado el film.

En la película “Troya” aparece un niño que dice conocer a Aquiles de Boagrius, el conocido tesalónico, cuando esta ciudad griega se fundó unos mil años después de vivir este personaje.

Y vayamos a películas históricas más recientes: “Lo que el viento se llevó” contiene errores garrafales. La actriz Vivien Leigh en una escena corre a toda velocidad por una calle alumbrada por bombillas eléctricas, bombillas inexistentes en las calles de mitad del siglo XIX. En otro film, “Regreso al futuro”, Marty McFly monta en monopatín por calles con rampas para minusválidos. Estas rampas comenzaron a implantarse en la década de los setenta, no en el año 1955 al que nos retrocede la cinta.

Retornaré a “Gladiator” por ser la película con más errores de los necesarios. En un primer plano, una de las protagonistas, Lucilla, nos muestra que usa lentillas. Pero es que en el film “Cinderella man” ya se habla de ellas cuando estas lentillas se popularizaron veinte años más tarde.

¿Recuerdan que en determinada escena de “Gladiator” se lanzan octavillas ¿dónde estaban en Roma las imprentas o copisterías para imprimirlas? ¡qué desatino!

En “Ben Hur” observamos la existencia de libros, cuando es bien sabido que en aquella época solamente existían los papiros. El libro se inventó muchos siglos después.

En “Piratas del Caribe”, en diferentes luchas se dispara con rifles de repetición. ¡Qué ignorancia la de su Director!

En las cuatro películas de “Indiana Jones”, de Spielberg, vemos la existencia de interruptores eléctricos.

En la histórica “Braveheart” abundan las faldas escocesas, insólitas en aquella época.

En las películas “Maria Antonieta”, en “Cleopatra” de Liz Taylor, o en “Troya” de Brad Pitt, vemos meridianamente claro en alguna escena sobrevolar el cielo un avión.

En “Amadeus”, los bailarines que aparecenen sus trajes utilizan cremalleras en vez de botones ¿Cuándo se inventó la cremallera? Incluso en “El Padrino” aparece este sistema de abrochado en los trajes o vestidos.

Y es que el cine, especialmente el norteamericano, está pensado y desarrollado para ignorantes; necios; que aplauden a todo lo que se les presenta grandilocuentemente y con espectacularidad. No piensan los Directores de USA que por el mundo (fuera de los EEUU) hay gente que sabe algo de las cosas. Que conocen cuándo cada cosa se inventó. Pero en un pueblo como el estadounidense tan simplón, tan infantil, tan poseído de que la razón es suya en función de los dólares, todo cabe…

¿Gustan ustedes del cine o del séptimo arte como se le ha denominado? Yo, sí. Pero soy muy exigente. De cualquier film lo primero que exijo es una excelente interpretación. Que los actores me transmitan las emociones que, supuestamente, quieren transmitir. También la fotografía. Una buena toma, el movimiento de la cámara, el recrearse en tal o cual punto, puede ser definitivo para que la escena nos transmita veracidad; la cámara influye positiva o negativamente en el trabajo del actor. Ambos deben complementarse.

La música ya no lo es tan importante para mí, porque como amante de la libertad en todos los órdenes, la música puede influir, y de hecho influye en el espectador poco exigente y nada crítico. Una música hábilmente interpretada, elevando o bajando su intensidad, puede cambiar el significado de la acción; pero por supuesto también la valoro aunque en un plano inferior y, solamente si no es influyente, sino que está ahí incrustada como un complemento no distorsionante.

Y ahora vayamos a la dirección. El Director es importantísimo si su labor va encaminada a que todas las partes que intervienen no desentonen. Si es Director creador de la obra y de su trama, debe tener la capacidad necesaria para llevarnos a su territorio, donde él, como maestro de ceremonias, hará cuanto crea oportuno para salir airoso y que su idea sea transmitida al espectador por todo el conjunto. En resumen, que suya es la responsabilidad para que argumento, interpretación, fotografía y música caminen en el mismo sentido.

Pero sea Director autor de la obra que filma, o bien Director para llevar a la pantalla obras ajenas, debe reparar en todo, hasta en los detalles aparentemente menos significativos. Hay Directores de renombrada fama que, para un espectador exigente, meticuloso y perfeccionista, cometen fallos imperdonables. Veamos algunos:

En Titanic el actor DiCaprio en una escena tira al mar una colilla de un cigarrillo donde claramente se ve que es con filtro. En la época del hundimiento del Titanic, los cigarrillos con filtro incorporado no existían.

Hablando de fumar, en la película “Gladiator” se fuma, o sea, catorce siglos antes de que en Europa se conociese el tabaco importado desde el llamado Nuevo Mundo.

Hay otra escena en “Titanic” donde Rose, la protagonista, bromea sobre Freud y la longitud del pene. Sobre este tema el famoso médico austriaco no publicó nada hasta el año 1920. Otro grave error.

En esta misma película vemos la estatua neoyorkina de la Libertad pintada de verde. Nuevo error, porque en 1912 era de color marrón. La colosal estatua fue pintada de verde en 1921.

Retornando a “Gladiator”, las torres, cúpulas y villas que aparecen en lo que pretende ser Roma son de estilo medieval, y no del estilo del siglo II donde la historia transcurre.

En la película “Alejandro Magno” aparece el Faro de Alejandría. Otra imprecisión, porque ese faro se construyó después del 282 a.C. en el que está ambientado el film.

En la película “Troya” aparece un niño que dice conocer a Aquiles de Boagrius, el conocido tesalónico, cuando esta ciudad griega se fundó unos mil años después de vivir este personaje.

Y vayamos a películas históricas más recientes: “Lo que el viento se llevó” contiene errores garrafales. La actriz Vivien Leigh en una escena corre a toda velocidad por una calle alumbrada por bombillas eléctricas, bombillas inexistentes en las calles de mitad del siglo XIX. En otro film, “Regreso al futuro”, Marty McFly monta en monopatín por calles con rampas para minusválidos. Estas rampas comenzaron a implantarse en la década de los setenta, no en el año 1955 al que nos retrocede la cinta.

Retornaré a “Gladiator” por ser la película con más errores de los necesarios. En un primer plano, una de las protagonistas, Lucilla, nos muestra que usa lentillas. Pero es que en el film “Cinderella man” ya se habla de ellas cuando estas lentillas se popularizaron veinte años más tarde.

¿Recuerdan que en determinada escena de “Gladiator” se lanzan octavillas ¿dónde estaban en Roma las imprentas o copisterías para imprimirlas? ¡qué desatino!

En “Ben Hur” observamos la existencia de libros, cuando es bien sabido que en aquella época solamente existían los papiros. El libro se inventó muchos siglos después.

En “Piratas del Caribe”, en diferentes luchas se dispara con rifles de repetición. ¡Qué ignorancia la de su Director!

En las cuatro películas de “Indiana Jones”, de Spielberg, vemos la existencia de interruptores eléctricos.

En la histórica “Braveheart” abundan las faldas escocesas, insólitas en aquella época.

En las películas “Maria Antonieta”, en “Cleopatra” de Liz Taylor, o en “Troya” de Brad Pitt, vemos meridianamente claro en alguna escena sobrevolar el cielo un avión.

En “Amadeus”, los bailarines que aparecenen sus trajes utilizan cremalleras en vez de botones ¿Cuándo se inventó la cremallera? Incluso en “El Padrino” aparece este sistema de abrochado en los trajes o vestidos.

Y es que el cine, especialmente el norteamericano, está pensado y desarrollado para ignorantes; necios; que aplauden a todo lo que se les presenta grandilocuentemente y con espectacularidad. No piensan los Directores de USA que por el mundo (fuera de los EEUU) hay gente que sabe algo de las cosas. Que conocen cuándo cada cosa se inventó. Pero en un pueblo como el estadounidense tan simplón, tan infantil, tan poseído de que la razón es suya en función de los dólares, todo cabe….

¿Gustan ustedes del cine o del séptimo arte como se le ha denominado? Yo, sí. Pero soy muy exigente. De cualquier film lo primero que exijo es una excelente interpretación. Que los actores me transmitan las emociones que, supuestamente, quieren transmitir. También la fotografía. Una buena toma, el movimiento de la cámara, el recrearse en tal o cual punto, puede ser definitivo para que la escena nos transmita veracidad; la cámara influye positiva o negativamente en el trabajo del actor. Ambos deben complementarse.

La música ya no lo es tan importante para mí, porque como amante de la libertad en todos los órdenes, la música puede influir, y de hecho influye en el espectador poco exigente y nada crítico. Una música hábilmente interpretada, elevando o bajando su intensidad, puede cambiar el significado de la acción; pero por supuesto también la valoro aunque en un plano inferior y, solamente si no es influyente, sino que está ahí incrustada como un complemento no distorsionante.

Y ahora vayamos a la dirección. El Director es importantísimo si su labor va encaminada a que todas las partes que intervienen no desentonen. Si es Director creador de la obra y de su trama, debe tener la capacidad necesaria para llevarnos a su territorio, donde él, como maestro de ceremonias, hará cuanto crea oportuno para salir airoso y que su idea sea transmitida al espectador por todo el conjunto. En resumen, que suya es la responsabilidad para que argumento, interpretación, fotografía y música caminen en el mismo sentido.

Pero sea Director autor de la obra que filma, o bien Director para llevar a la pantalla obras ajenas, debe reparar en todo, hasta en los detalles aparentemente menos significativos. Hay Directores de renombrada fama que, para un espectador exigente, meticuloso y perfeccionista, cometen fallos imperdonables. Veamos algunos:

En Titanic el actor DiCaprio en una escena tira al mar una colilla de un cigarrillo donde claramente se ve que es con filtro. En la época del hundimiento del Titanic, los cigarrillos con filtro incorporado no existían.

Hablando de fumar, en la película “Gladiator” se fuma, o sea, catorce siglos antes de que en Europa se conociese el tabaco importado desde el llamado Nuevo Mundo.

Hay otra escena en “Titanic” donde Rose, la protagonista, bromea sobre Freud y la longitud del pene. Sobre este tema el famoso médico austriaco no publicó nada hasta el año 1920. Otro grave error.

En esta misma película vemos la estatua neoyorkina de la Libertad pintada de verde. Nuevo error, porque en 1912 era de color marrón. La colosal estatua fue pintada de verde en 1921.

Retornando a “Gladiator”, las torres, cúpulas y villas que aparecen en lo que pretende ser Roma son de estilo medieval, y no del estilo del siglo II donde la historia transcurre.

En la película “Alejandro Magno” aparece el Faro de Alejandría. Otra imprecisión, porque ese faro se construyó después del 282 a.C. en el que está ambientado el film.

En la película “Troya” aparece un niño que dice conocer a Aquiles de Boagrius, el conocido tesalónico, cuando esta ciudad griega se fundó unos mil años después de vivir este personaje.

Y vayamos a películas históricas más recientes: “Lo que el viento se llevó” contiene errores garrafales. La actriz Vivien Leigh en una escena corre a toda velocidad por una calle alumbrada por bombillas eléctricas, bombillas inexistentes en las calles de mitad del siglo XIX. En otro film, “Regreso al futuro”, Marty McFly monta en monopatín por calles con rampas para minusválidos. Estas rampas comenzaron a implantarse en la década de los setenta, no en el año 1955 al que nos retrocede la cinta.

Retornaré a “Gladiator” por ser la película con más errores de los necesarios. En un primer plano, una de las protagonistas, Lucilla, nos muestra que usa lentillas. Pero es que en el film “Cinderella man” ya se habla de ellas cuando estas lentillas se popularizaron veinte años más tarde.

¿Recuerdan que en determinada escena de “Gladiator” se lanzan octavillas ¿dónde estaban en Roma las imprentas o copisterías para imprimirlas? ¡qué desatino!

En “Ben Hur” observamos la existencia de libros, cuando es bien sabido que en aquella época solamente existían los papiros. El libro se inventó muchos siglos después.

En “Piratas del Caribe”, en diferentes luchas se dispara con rifles de repetición. ¡Qué ignorancia la de su Director!

En las cuatro películas de “Indiana Jones”, de Spielberg, vemos la existencia de interruptores eléctricos.

En la histórica “Braveheart” abundan las faldas escocesas, insólitas en aquella época.

En las películas “Maria Antonieta”, en “Cleopatra” de Liz Taylor, o en “Troya” de Brad Pitt, vemos meridianamente claro en alguna escena sobrevolar el cielo un avión.

En “Amadeus”, los bailarines que aparecenen sus trajes utilizan cremalleras en vez de botones ¿Cuándo se inventó la cremallera? Incluso en “El Padrino” aparece este sistema de abrochado en los trajes o vestidos.

Y es que el cine, especialmente el norteamericano, está pensado y desarrollado para ignorantes; necios; que aplauden a todo lo que se les presenta grandilocuentemente y con espectacularidad. No piensan los Directores de USA que por el mundo (fuera de los EEUU) hay gente que sabe algo de las cosas. Que conocen cuándo cada cosa se inventó. Pero en un pueblo como el estadounidense tan simplón, tan infantil, tan poseído de que la razón es suya en función de los dólares, todo cabe…

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turutut
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Re: ERRORES EN EL CINE

Mensajepor turutut » 08 Oct 2015 08:43

Son como los hoteles, errores con encanto.

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